¡Consumí cocaína y me siento mal! El síndrome de abstinencia
¿Por qué si consumí cocaína me siento mal?
Cuando se toma la decisión de rehabilitarse, ya sea con ayuda psicológica, grupo o simplemente dejando de consumir, aparece el síndrome de abstinencia a la cocaína.
Es un conjunto de síntomas que provocan malestar y que puede llegar a causar una recaída, es considerado como un obstáculo para la recuperación del adicto.
“Cuando se deja, la vida vale más, las pequeñas cosas valen más y tú mismo vales más, pero cuesta tanto dejarlo
…que nadie te engañe, esto mata, pero no sólo a la persona que la consume, sino a todo lo que la rodea.»
La intensidad y características de la abstinencia de cocaína varían de una persona a otra, sin embargo, se pueden identificar con claridad 3 fases:
Fase 1: Crash
Tiene una duración de 9 horas a 4 días. Al interrumpir el consumo continuado de cocaína (que pudo haber durado varios días) se produce el “crash”.
El término “Crash” hace referencia al estado de abatimiento o depresión: anhedonia, insomnio, irritabilidad, ansiedad y deseo de volver a consumir cocaína.
La fatiga se acentúa, de la anorexia inicial se pasa a la bulimia y del insomnio a la hipersomnia, y el deseo de consumir inicial va desapareciendo.
Se pueden presentar ideas paranoides y de autolisis.
Fase 2: Abstinencia
Tiene una duración de 1 a 10 semanas. Regularmente suele presentarse a partir del quinto día después del último consumo de cocaína.
Se puede presentar anhedonia, estado de ánimo depresivo, anergia, ansiedad, irritabilidad, sensación de intenso aburrimiento y craving.
Fase 3: Extinción
De duración indeterminada. Se caracteriza por la normalización gradual del estado de ánimo, y la recuperación de la motivación y la sensación de placer.
Sin embargo, el estímulo condicionado hacía la cocaína y la sensación de “necesidad” pueden perdurar, lo que indicaría que todavía es posible una recaída.
El síndrome de abstinencia a la cocaína no suele requerir medidas farmacológicas, salvo en la aparición de estados depresivos o ansiosos intensos.